Las alergias primaverales: síntomas y recomendaciones

 

Con la llegada de la primavera, sobre todo con la llegada del calor y cuando cesan las lluvias llegan las temidas alergias debidas sobre todo, al polen.

Las alergias pueden presentarse a cualquier edad. Sin embargo, en las personas mayores hay ciertas partes del cuerpo, como los ojos y la piel (más frágil y delgada) que son más sensibles a estas circunstancias.

Te explicamos qué síntomas pueden aparecer y cómo prevenir que estos empeoren tomando una serie de medidas:

Síntomas de alerta

Los síntomas entre las personas alérgicas suelen ser comunes y muy característicos. Sin embargo, es muy recomendable realizar exámenes médicos para tratarla adecuadamente, ya que a veces los síntomas se confunden con un resfriado o con algo más grave, por ejemplo, asma.

Lo que permite distinguir la alergia de un resfriado es el modo en el que se presentan los síntomas.

Los estornudos, la irritación de garganta, la congestión y las molestias y picor en los ojos cuando se padece una alergia primaveral varían de intensidad dependiendo de si la persona se encuentra cerca de aquello que detona el episodio.

En un resfriado, los síntomas son prácticamente continuos y después de unos días desaparecen.

Algunos de los síntomas de la alergia primaveral son:

 – Picor en los ojos y lagrimeo

– Congestión nasal

– Tos prolongada

– Disminución de la capacidad de respiración

– Opresión en el pecho

Recomendaciones para evitar los síntomas

 – Evitar acudir a parques o jardines donde haya árboles o plantas que estén en plena polinización

– Hidratar la piel

– Limpiar el polvo frecuentemente

– Las vacunas pueden ser muy efectivas

– Dormir bien, un descanso inadecuado puede agravar los síntomas

– Humedecer los ojos cuando se empiecen a notar síntomas de picor o escozor

– Ventilar la casa todas las mañanas, pero durante un corto periodo de tiempo (5 a 10 minutos).

– Realizar una exploración médica para averiguar la causa de la alergia y disminuir los posibles síntomas.

– Usar ropa que deje traspirar la piel, la más adecuada es la de algodón o lino.

– Proteger los ojos adecuadamente

Es importante tener en cuenta que los mayores que padecen otro tipo de enfermedades, como por ejemplo cardiacas, deben extremar aún más las precauciones.

En ocasiones, los cambios en las personas mayores suelen afectar negativamente, como por ejemplo un cambio de residencia, de entorno o un aumento del estrés.

Por todo ello, es importante prevenir y cuidar a nuestros mayores de las alergias estacionales.

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